Habitualmente juego en mi portátil. No es excesivamente potente, pero sí lo bastante como para mover muchos juegos. Y más, para ser un portátil. 2’4 Ghz y 4 GB de RAM, el gran problema lo tengo en la Intel HD de la tarjeta gráfica. Si le bajo los gráficos al mínimo, me permite tirar de la mayoría de los jueguicos que me interesan, lo cual es genial. Aun así, casi siempre tengo dudas sobre si me va a funcionar el juego en cuestión o no.

El último con el que he tenido dudas ha sido Unravel. Ese título maravilloso que tan bien se ve y nos lo han vendido tanto desde el podcast. Me metí en la web de Origin y lo busqué. Estaba muy al límite de las capacidades de mi ordenador y no sabía si lo iba a mover. Sigo con mis dudas. Aunque el servicio de EA permita una devolución del dinero casi inmediato, preferiría tener una demo a mano para poder probar el juego a ver si funciona.

Hemos pasado de una época de demos, con aquellos CDs para la PlayStation original o los DVDs que venían con las revistas para la primera iteración de la consola de Sony a la época de betas. Betas abiertas, betas exclusivas, betas gratis o betas de pago. Sea como fuere, productos lejos de estar acabados que sirven a las desarrolladoras para testar sus servidores, calmar las ansias de los fans y presentar lo que van a ofrecer en unos meses. ¿Son las betas las nuevas demos? Eso parece, la verdad.

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Desde aquí quiero reivindicar las demos. Un sistema para probar los juegos después de la fecha de salida. Comprobar que funcionan, evitar una devolución del precio del juego y, en general, ofrecer un mejor servicio. El otro día os hablaba del American Truck Simulator y os animaba a probar su demo gratuita, disponible en Steam. Es posible que mucha gente no hada demasiado caso, pero el poder jugar dos horas y valorar si te interesa pagar por el juego completo es una ayuda.

Otro ejemplo que me viene a la cabeza es el de Football Manager. También hablé de este gran serie en otro post. Desde Sports Interactive y SEGA se lanza cada año una versión a la que acompaña una demo. En ella podemos probar todos los modos durante seis meses en el juego. Lógicamente, están capados y solo se pueden jugar ciertas ligas o con ciertos equipos. Aún así, es suficiente como para decidir si lanzarte a comprar la edición de ese año o esperarse a final de temporada y aprovechar las rebajas de Steam. Al menos has podido probar las novedades implementadas desde Reino Unido.

¿Tanto cuesta a las desarrolladoras o distribuidoras extraer el tutorial del juego y empaquetarlo para probar el rendimiento del equipo en cuestión? Hablo, de manera casi exclusiva, del mundo PC. Reconozco que en las consolas no lo veo tan necesario más allá de probar a ver si te gusta o interesa hacerte con él. El modelo de Blizzard a este respecto también es digno de mención y elogio. Los creadores de Diablo permiten jugar unas cuantas misiones de la tercera entrega para probarla en su conjunto y decidirte si hacerte con él o no. Además, una vez que pagas, el juego ya lo tienes descargado, solo se te activa lo necesario para jugar. ¿Free to Play? ¿Micropagos? No, una demo muy bien parida.

Un caso parecido lo tuve con Firewatch. Andaba muy justo al respecto, así que me bajé la versión pirata para ver si acababa por funcionar y animarme a gastar los 20€ que cuesta. No funcionaba, daba error a la hora de iniciar el juego con los mínimos ajustes. Ahora tengo la duda de si la versión pirata era mala y por eso no funcionaba o si el juego no funciona en mi portátil. Sí, podría haberlo comprado en Steam, probarlo y devolverlo. Pero son unos 20€ que dejo en barbecho durante un tiempo. Y suelo andar justo con eso.

Así, quiero reivindicar las demos. Demos en favor de betas. Demos que acompañen a la salida de un juego o se lancen unas semanas después. Demos para probar si el juego funciona de manera correcta o suficiente en un equipo al límite. Demos para comprobar si el juego y las mecánicas van a gustar al usuario antes de pagar 20, 40 o 70 euros por el título. Demos para evitar la piratería. Demos para mejorar el servicio de las desarrolladoras al jugador. Demos, por favor. ¡Cuánta necesidad de más demos y menos betas!