Hasta hace no muchos meses me deshacía en palabras hablando de la portátil de Sony. Era, junto con el Kindle, uno de los cacharros que llevaba siempre encima. Cuando no era un juego era otro, pero nunca pasaba más de dos días sin echar una partida rápida en el metro, a la hora de comer en el trabajo o allá donde surgiese un tiempo muerto. Era casi como estrenar zapatos nuevos cada semana.

Si habéis seguido el podcast desde sus orígenes sabréis que somos firmes defensores de la consola. No es sólo cosa mía. Entre todos sumamos siete Vitas, que se dice pronto, y es que, pese a no haberse convertido en el producto que Sony había ideado, es un cacharro maravilloso para jugar.

vita uncharted

A comienzos de 2015 habría recomendado la compra de esta PlayStation a cualquiera que me hubiese preguntado. De hecho, lo hice decenas de veces y estoy seguro que el podcast hizo que más de uno se lo plantease. Había un par de lanzamientos interesantes al mes y siempre recibía algún diamante en bruto en la colección instantánea de Plus. Tiempos de bonanza. Pero a día de hoy, no me siento cómodo alentando a que alguien haga el desembolso de la compra, al menos de cara al futuro.

Si bien el deseo de Sony de llenar el catálogo de juegos de las principales franquicias de la marca quedó en el olvido hace ya mucho tiempo, los desarrolladores indies supieron ver una oportunidad donde algunos hablaban de fracaso. Uncharted fue reemplazado por Spelunky, Killzone le entregó el rifle a Hotline Miami, y así el mercado de Vita vivió un par de años gloriosos entre títulos de menor presupuesto que dejaban su mejor impresión en la plataforma portátil.

[quote author=”” source=””]Sin quererlo, PS Vita se convirtió en la plataforma perfecta para indies[/quote]

¿Por qué mejor? Desde mi punto de vista, PS Vita ofrece la mejor experiencia en los títulos indies, o aquello que conocemos como tal. Mis motivos se centran en mis experiencias más que en datos empíricos. Su inmediatez a la hora de retomar/pausar la partida con tan solo un botón. La sensación de inmersión, disfrutando de una buena banda sonora con los auriculares a todo volumen. La intimidad entre la consola y yo que puedo conseguir en cualquier momento y lugar, y por supuesto, el hardware portátil más competente hasta la fecha.

vita fade

¿Entonces? Esa es la gran pregunta. Tanto con PS3 como con PS4, Vita ha compartido cross-buy (incluso cross-play y cross-platform) con sus hermanas mayores. Todos estos cruces lo que consiguen es ofrecer una oportunidad insuperable para el consumidor. El auge de estas características se vio acentuado más y más conforme pasaban los meses de la nueva generación de salón. Lanzamientos casi siempre simultáneos para todas las plataformas. Sin discriminar a una Vita que desde sus orígenes ha tenido que aguantar habladurías a sus espaldas. Sony ya se había olvidado de ella, pero aun así gozaba de buena salud.

El catálogo de juegos de 2014 fue algo que recuerdo con emoción: OlliOlli, Luftrausers, Rogue Legacy, The Binding of Isaac: Rebirth, Hohokum, Velocity 2X, The Swapper… La lista no acaba. 2015 empezó de igual manera. Volví a finales de los 90 con la remasterización de Grim Fandango. Las secuelas de dos de mis títulos favoritos, OlliOlli y Hotline Miami, llevaron el frenetismo de nuevo a mis pulgares y oídos. No fui capaz de soltar Titan Souls hasta que lo terminé. Y de repente, la oscuridad. Hace meses que no siento esa ansia por un lanzamiento inminente o cercano.

Los títulos que prometían versión de PlayStation 4 y Vita comenzaron a retrasar u olvidar las versiones de bolsillo. Todavía me duele pensar en Axiom Verge, que promete que algún día llegará pero, quién sabe. Otros, como Mighty No 9, ya han anunciado que pese a salir en septiembre en las consolas de sobremesa, sus versiones de Vita y 3DS se harán de rogar sin fecha definida.

Pese a que Sony no mencionó a PS Vita durante su conferencia en el E3 (hecho que deja claro cuál es su plan de futuro first party para la consola), todavía hay esperanza. Aunque sin fecha todavía, tienen que venir: Hyper Light Drifter, Volume o Super Time Force Ultra, entre muchos más. Aunque para aquellos que aborrecen este tipo de juegos y quieren alimentar su consola de superproducciones, la espera roza lo interminable excepto en el caso de los JPRG. Este sector sigue a buen ritmo y de forma independiente a la realidad de la portátil.

Así que, dado que el listado de lanzamientos en las próximas semanas/meses es bastante limitado o inexistente, yo he aprovechado para jugar viejas glorias de esas que todos tenemos alguna pendiente. En mi caso Castlevania: Symphony of the Night y lo estoy disfrutando como si fuese 1997.