Ya ha pasado un mes desde el lanzamiento del nuevo Apple TV. Un mes ciertamente interesante en el que he estado observando sus bondades tras cada sesión de juego. Y es que, lo que a priori parecía una renovación de un aparato multimedia para seguidores de la gran manzana, se convierte en consola con grandes aptitudes como por arte de magia. Con la integración de Siri en su mando remoto y la implementación de las apps del mercado móvil a la televisión como grandes bazas, el nuevo dispositivo de Apple ni revoluciona ni innova en exceso. No obstante, los lanzamientos de primera hornada de compañías tan importantes como Activision o Disney que hemos visto en tvOS me hacen pensar en una futura plataforma de videojuego muy fuerte. Disney Infinity, Rayman, Transistor, Skylanders o Guitar Hero lucen igual de bien que en consolas de nueva generación, de modo que no sería de extrañar que en poco tiempo juegos indies y sagas consagradas puedan ser apadrinadas por el Apple TV como una plataforma más de desarrollo.

Lejos de ser un simple cacharro multimedia para lanzar el contenido de nuestro móvil a la televisión, comprar películas o música y ver Netflix como locos, Apple encierra en su nuevo tvOS muchas armas que lo pueden llevar a lo más alto en el mundo del videojuego. Del mismo modo que los móviles y las tabletas han suplantando las consolas portátiles tradicionales, este híbrido bien podría hacer lo propio con las consolas de sobremesa del futuro. Su potencia, su precio y su versatilidad podrían ser una elección más que adecuada como plataforma de entretenimiento en muchos hogares con miedo a plantar una consola de sobremesa típica en mitad del salón. Al igual que Wii llego a hogares de todo el planeta en un abrir y cerrar de ojos, con un poquito más de maduración Apple podría conseguir colarse, una vez más, en las casas de medio mundo.

Apple siempre se ha mostrado poco entusiasta en lo que al mundo del videojuego se refiere. Hace muchos años, su primer intento con Pippin fue un gran fracaso y desde entonces no es una dirección que busquen en primera instancia. Pero si damos un ojo a la certificación de mandos MFi compatibles con el nuevo Apple TV y lo bien que funciona la App Store a diario en iPhone y iPad, tenemos un mix en la batidora sumamente potente. La barrera de entrada para el mercado digital es bastante dura en algunos mercados, pero Apple tiene gran experiencia y a los usuarios educados, por lo que simplemente debe mantener su labor hasta el momento para ofrecer una experiencia óptima a la altura de las circunstancias. Sin duda, si alguien puede conseguir una consola solo mediante distribución digital es Apple.

Es demasiado pronto y quizás estas palabras tengan más sentido dentro de unos meses con el Apple TV más asentado y con más juegos en el mercado. Sin embargo, veo la máquina, veo las herramientas y veo el resultado actual con apenas un mes de funcionamiento y es alucinante. La liga en la que juega Apple es diferente y lejos de desbancar sistemas punteros como PS4 y Xbox One, puede ser el centro de entretenimiento perfecto para aquellos que no tienen clara su plataforma de destino. Su precio acompaña y la posibilidad de jugar tanto con su mando casual como con un mando tradicional más hardcore, puede agradar a varios perfiles diferentes de jugador. Si el free to play no inunda la nueva plataforma de Apple con morralla y las grandes compañías siguen ofreciendo soporte de calidad, estaremos delante de una nueva consola capaz de reinventar las reglas del juego.