Aunque reconozco el esfuerzo por crear una nueva IP con un planteamiento y mecánicas realmente originales, nunca he sido un fan del proyecto de Keiichiro Toyama (director y guionista del primer Silent Hill) que vio la luz en 2012 y se vendió como uno de los lanzamientos más potentes y el “gancho” para hacerse con la portátil de Sony. Cuatro años después, la compañía nipona ha decidido relanzar la aventura protagonizada por Kat en PlayStation 4 con el fin de que sus jugadores estén preparados para la salida de la segunda entrega, un movimiento bastante inteligente teniendo en cuenta la poca acogida de su plataforma original (de hecho la segunda parte saldrá exclusivamente en PS4).

Gravity Rush nos pone en la piel de Kat, una chica que ha perdido la memoria en una ciudad bastante extraña que se encuentra suspendida en el aire. Gracias a un gato que la acompañará durante toda la aventura, Dusty, se da cuenta de que es una transmutadora y tiene el poder de manipular la gravedad. En torno a esta peculiar habilidad giran todas las mecánicas jugables de Gravity Rush, desde el movimiento y la exploración hasta el combate; mediante un sistema de apuntado (pulsando R1 activamos la suspensión de Kat en el aire), podremos desplazarnos por el espacio y caminar por techos y paredes (eso sí, de forma limitada ya que nuestro poder de gravedad ira bajando gradualmente), pudiendo caer en cualquier dirección en el momento en el que deseemos desactivar el poder pulsando L1. Precisamente aprovechar estas mecánicas gravitatorias de desplazamiento (con las agradables sensaciones de “flotar” y “volar”) para explorar los diferentes distritos de Hekseville representan uno de los grandes atractivos del juego.

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A nivel personal el principal problema que tenía con la versión de Vita radicaba en los controles, poco responsivos y demasiado centrados en mostrar los peculiaridades de la portátil. Bluepoint los ha optimizado ahora de forma excepcional para PS4. Se ha sustituido el giroscopio de PS Vita por el propio del Dual Shock 4 y éste se siente mucho más preciso; en mi opinión es más cómodo utilizar el stick derecho para controlar la cámara y hacer uso del movimiento del DS4 símplemente como asistencia, para corregir de forma leve hacia dónde apuntas, especialmente en los tramos finales de los desplazamientos. Otro cambio realmente agradable lo notamos en el deslizamiento de gravedad, que ahora se activa con los botones L2 + R2 y su control es muchísimo más manejable que en Vita, sobre todo cuando tenemos la habilidad en sus niveles más altos.

Las malas noticias radican en que hay ciertos aspectos negativos de la versión de Vita que siguen intactos. El argumento y la narrativa son bastante pobres y en muchos momentos parece que simplemente sirven como un pretexto para explotar las habilidades de Kat (que sí es importante reconocer que como protagonista es bastante entrañable y es fácil empatizar con ella y su situación). Las misiones (e incluso los retos) son bastante repetitivas y las que intentan innovar alejándose un poco del patrón original se hacen en líneas generales bastante pesadas. Por último, el sistema de combate destaca por sus limitaciones: esquivar ataques, realizar patadas normales y patadas gravitatorias será lo único que haremos durante las 8 – 10 horas que dura la aventura. Sigo pensando que las mecánicas del juego deberían tener un foco mayor en explorar Hekseville a nuestro antojo en lugar de ir tachando objetivos de una lista.

En el apartado técnico, como ya viene siendo habitual, hay que quitarse el sombrero con los chicos de Bluepoint Games. Ya han hecho brujería otras veces (su ejemplo más reciente lo hemos visto con la trilogía Uncharted remasterizada para PS4) y en Gravity Rush nos entregan una revisión que no sólo funciona a 1080p y 60 fps de forma totalmente constante a lo largo de toda la aventura sino que además viene acompañada de un rework de muchas texturas. Los personajes se siente más suaves, con geometría adicional para pulir los bordes y añadir más detalles a la ropa. La verdad es que el juego luce realmente bien en PS4, en parte gracias a que el diseño artístico base es precioso. En cualquier caso, lograr que los gráficos en baja resolución de Vita funcionen ahora a 1080p no es una tarea trivial, kudos para Bluepoint.

Un detalle agradable de esta versión remasterizada que la da un valor añadido es que incorpora los 3 DLCs que tenía el juego original, los cuales tienen aproximadamente una hora y media de duración cada uno y siguen exactamente el mismo patrón: un par de misiones secundarias más un par de retos. Cada uno de ellos nos proporciona además un traje especial para Kat (el de espía es literalmente la mejor cosa, nuestra protagonista se convierte en la sexy Neko Kat).

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Como he comentado antes siempre es agradable ver nuevas IPs con ideas y propuestas originales, que le den un soplo de aire fresco a la industria de los videojuegos (que a veces se siente algo saturada), más aún si van acompañadas de un gran diseño artístico y una OST sobresaliente y que encaja perfectamente con el tono y la ambientación del juego. Pero esto no quita que Gravity Rush Remastered siga mostrando algunas de las carencias que tenía la versión original de vita: un argumento bastante pobre, un sistema de combate muy limitado y un desarrollo de la aventura mediante misiones que se sienten excesivamente repetitivas. Si de cara a la secuela consiguen pulir estos detalles podríamos estar sin duda ante uno de los exclusivos más interesantes de la sobremesa de Sony.

 

Análisis Gravity Rush Remastered
El control ha mejorado mucho respecto a la versión de VitaLa sensación de gravedad y la exploración en HeksevilleEl diseño artístico sigue siendo impresionanteBluepoint a hecho su trabajo: 1080p y 60fps constantes
Hilo argumental y narrativa bastante flojosCombate excesivamente limitadoMisiones repetitivas
7Nota Final
Puntuación de los lectores 7 Votos
3.5