Gears of War es, probablemente, el estandarte de la consola de Microsoft en la pasada generación, Xbox 360, y uno de los motivos de su tremendo éxito. Todos hemos jugado alguna vez en mayor o menor medida al ya clásico moderno shooter de coberturas. Nadie puede negar que Gears of War creó un punto de inflexión en la tendencia de los juegos de acción en tercera persona. Cuando salió en 2006 ya era todo un portento gráfico. Ahora 10 años después podemos volver a disfrutar de este icono de los videojuegos a 4K, si nuestro PC lo permite.

Mi mayor temor a la hora de encargarme de este juego era enfrentarme a un título con una década desde su lanzamiento a sus espaldas. Aunque haya un buen lavado de cara, si las mecánicas o su control han envejecido mal, no hay suficientes frames por segundo que te hagan olvidarte de eso. Por suerte para todos, este no es el caso de Gears of War: Ultimate Edition.

Reconozco que prescindí de Judgement por desgaste y/o repetición, así que hacía unos cuantos años que no tocaba la serie Gears of War. Muchos más desde que jugué por última vez el primero, del cual guardo un grato recuerdo por jugarlo a pantalla partida. El temor del que hablaba se convirtió en sorpresa tan pronto como empecé la campaña, la sorpresa en buenas horas de diversión. He disfrutado vaciando capazos de cargadores ante las esponjas hordas de Locust. Esos cocodrilos todavía absorben tantas balas como el primer día. Porque sí, el juego en sí mismo sigue intacto, con sus bondades y defectos. Yo me decanto más por lo primero.

UltimateEditionWin10_CampusGrinderGears of War, original o Ultimate Edition, se mantiene simple en sus mecánicas, enfocado. Vas a lo que vas. Avanzar, cobertura, disparar, recargar, cambiar de cobertura, disparar, matar y repetir. El objetivo siempre es claro: acaba con todos los enemigos que hay en pantalla, ya sea vaciando las 600 balas de las que dispone tu arma o en un baño de sangre con la motosierra. El resto es muy directo, y aunque a veces podamos elegir la ruta de la izquierda o de la derecha, el camino es único y lineal. Un shooter de los de disparar y evadirte. No como algo negativo, todo lo contrario. Estoy seguro de no ser el único que agradece este diseño de niveles en la era del mundo abierto que vivimos.

Pero vamos a lo que importa a día de hoy: la remasterización, que al principio del artículo he mencionado 4K y seguro que alguno se ha puesto nervioso. Los canadienses The Coalition, anteriormente conocidos como Black Tusk Studios, han cogido la franquicia bélica con ganas. No sólo son los encargados de Gears of War 4, primera entrega para Xbox One, sino que también son los responsables de la Ultimate Edition. Buena forma de entender y familiarizarse con el juego desde sus orígenes.  

Como decía, el juego se mantiene fiel al original. Salvo pulir el control adaptándolo a las funciones del mando de Xbox One (también es posible jugar con teclado y ratón) y la introducción de un nuevo modo de dificultad, Casual (fácil), el trabajo se ha centrado en la parte visual. Personalmente, echo de menos un modo foto que tantas remasterizaciones incluyen hoy en día.

Gears of War_ Ultimate Edition para Windows

Para entender la magnitud de la remasterización destacaría que las texturas son casi el 50% del espacio que ocupa el juego. He pasado bastante tiempo de cara a la pared, fijándome en los detalles a pequeña escala y el resultado es muy satisfactorio. Podría pasar perfectamente por un juego actual. Todos los aspectos del juego han pasado por el salón de belleza: iluminación, escenarios, personajes e incluso las secuencias cinematográficas. El acabado es impecable. En mi caso que dispongo de una GTX 970, he jugado a 1080p y 60fps con un resultado satisfactorio, aunque debo mencionar que he sufrido alguna que otra caída de frames bastante drástica en ciertos puntos de carga o movimientos bruscos de cámara, un poco molesto. Ojalá lo pudiera haber jugado a 4K de resolución para verlo en un máximo esplendor. Cabe mencionar que el juego requiere DirectX 12, y por tanto Windows 10, tal y como sucederá con Quantum Break en poco más de un mes en lo que parece la nueva estrategia de Microsoft.

Así como en el juego original, el componente multiplayer también juega un rol imprescindible en esta entrega. El modo campaña se puede jugar en cooperativo con hasta 3 amigos (o desconocidos) más, sea vía Xbox Live o LAN. Lo mismo sucede con el competitivo, que fue muy popular en la época de 360 y con suerte resurge de nuevo ahora. Duelo por equipos, Rey de la colina o Zona de guerra son algunos de los modos disponibles. The Coalition también ha trabajado duro en dejar los 19 mapas del modo online con la misma calidad de la campaña. Los 60 fps se agradecen, la verdad. Lástima que no haya cross-play para asegurar que ambas comunidades, W10 y One, se mantengan activas.

UltimateEditionWin10_LastStand

A estas alturas no debe de haber mucha gente que no haya jugado nunca a Gears of War, el original. Si no lo has hecho todavía, hazlo ahora. Es un imprescindible ya que marcó la industria del videojuego popularizando los shooters basados en coberturas que aún a día de hoy siguen de moda. Al mismo tiempo, es una excusa perfecta para rejugarlo en todo su esplendor mientras esperamos la cuarta entrega numerada de Fenix y sus amigos hormonados se van de aventuras.

 

Este análisis se ha realizado con una copia proporcionada por Xbox España para Windows 10.

Análisis Gears of War: Ultimate Edition (PC)
Una remasterización justificada y que merece la pena. El juego aguanta perfectamente los 10 años. El modo online.
No tiene modo foto y lo pide a gritos. ¿Quién no ha jugado a Gears of War?
8Nota Final
Puntuación de los lectores 3 Votos
4.0