Probablemente todos estemos de acuerdo en que aquel Pro Evolution Soccer 6 que lanzó Konami en 2006 fue sin duda el punto álgido de la franquicia. Ya no solo en la historia de la saga japonesa de juegos de fútbol sino también como uno de los mejores juegos deportivos que se recuerdan. Pero lo que hoy nos ocupa no es hablar de aquel fantástico entretenimiento de hace ya nueve años y que todavía recuerdo con nostalgia, sino que hoy toca comentar qué nos ha traído Konami en la edición de este año, cuáles son sus novedades y dónde flaquea y sobresale este nuevo PES 2016.

PES 2016 no supone un gran avance con respecto al juego del año pasado. Si hay una palabra que puede describir el reto de Konami esta edición es la de continuidad. Continuidad y un buen puñado de buenas mejoras. La comunidad de fans y jugadores por fin ha sido escuchada en las oficinas niponas con el objetivo de traernos su mejor juego posible. Han sabido coger todas las buenas cosas que hicieron en 2015 y mejorarlas para ofrecer una nueva fórmula dónde realmente merece la pena edificar los nuevos cimientos de la saga. Como digo, no se traduce en ningún cambio radical o romper con su esencia; se trata de pulir un juego decente (PES 2015) y ofrecernos una experiencia jugable que resulte fresca y sobre todo entretenida de jugar. Porque si en algo destaca este PES 2016 es que es tremendamente divertido. 

El rey del fútbol ha vuelto pero con matices

La primera vez que coges el mando y te pones a tocar y tocar ya percibes las buenas sensaciones y confirmas el avance sufrido. Como cabría esperar, PES 2016 vuelve a apostar por el motor FOX Engine que otorga al juego un aspecto más pulido. La física y pesadez del balón es una gozada, mientras que los pases y disparos se sienten igual de positivos que siempre, aquí Konami es sinónimo de garantía. Además, por fin se acabaron los movimientos robóticos ya que las animaciones ahora son más fluidas que nunca, los jugadores por fin responden a los botones al instante y la ejecución de movimientos de los futbolistas se entrelazan correctamente dejándonos con un buen sabor de boca. El juego luce bien, las caras de los jugadores de primer nivel son intachables, el motor de colisiones ha mejorado una barbaridad haciéndose más natural, la nueva cámara tiene un aspecto televisivo de lo más real, se han añadido pequeñas novedades como celebraciones personalizadas, clima dinámico que cambia durante un partido o un Player ID de lo más reconocible en los jugadores.

Entre los aspectos negativos destacan especialmente una vez más los porteros. Parece que Konami no consigue dar con la tecla mágica. Siguen sin dar sensación de seguridad, salen mal por arriba y se comen muchos disparos blanditos y con el famoso tiro de calidad (R1+cuadrado). Por su parte, la IA no está todo lo ajustada que debiera y es muy probable que los compañeros te dejan vendido en defensa en más de una ocasión mientras que en ataque, aunque sí se ofrecen, no se desmarcan todo lo que quisiéramos.

Se echa en falta también poder configurar sliders para adaptar los estilos de juego de la CPU cuando juegas en modo offline, pues la única opción configurable de la forma de jugar es el tempo y la velocidad del partido, el cual podremos incrementar o reducir en dos puntos. Personalmente me gusta como viene por defecto ya que se ha conseguido un buen equilibrio entre toque y ritmo frenético, aunque seguramente a los jugadores más tradicionales que apuestan por un juego más pausado, el -1 de velocidad de los partidos les vendrá como anillo al dedo.

Técnicamente todavía tiene mucho margen de mejora y quizá peque de obsoleto si lo comparamos con su rival en la lona, FIFA 16, un producto aplastantemente sólido y que casi roza la perfección en el apartado técnico y artístico. Pero creo que de cara al futuro, PES debe olvidarse de FIFA de una vez por todas y seguir su propio camino construyéndose en torno a su jugabilidad, que es su principal baza con diferencia.

El aspecto sonoro también es mejorable. Si bien la música que acompaña el juego es variada (bravo por ese “We Will Rock You” de Queen) y los efectos de las gradas y animación durante los partidos están realmente logrados, los comentarios vuelven a ser insufribles. Una vez más repiten Carlos Martínez y Maldini a los mandos y el resultado es espantoso. Mismas líneas de diálogo que años anteriores, cortes, frases grabadas por separado y juntadas… A título personal, recomiendo poner las voces en inglés o silenciar directamente los comentarios y disfrutar con el ambiente de las gradas.

PES2016_weather_02

Modos de juego, edición y licencias

Respecto a sus modos de juego, PES 2016 va a lo seguro. Es una carrera que nunca podrá ganar a FIFA. Al igual que la de las licencias. En la categoría offline sobresale por encima del resto la archiconocida Liga Master, donde podremos transformarnos en el director técnico de cualquier club con los jugadores reales o escoger uno con nombres inventados (eso sí, ya no tendremos ni a Castolo ni Ximelez) y alzarlo hasta lo más alto. Han cambiado un poco el sistema de fichajes mediante ojeadores, pero básicamente quien haya tenido contacto con la saga japonesa sentirá que poco o nada ha cambiado.

A parte de poder hacer copas y ligas de diferentes países en el modo offline, también tenemos el modo Ser Leyenda donde elegiremos un futbolista, real o creado con el editor, y con el que intentaremos convertirnos en el mejor jugador del mundo. La tarea no será sencilla puesto que empezaremos en un club modesto y tendremos que ir subiendo hasta incluso ser convocados por nuestra selección nacional.

Por último, repite el modo MyClub por segundo año consecutivo dentro del online. Siguiendo la estela del FIFA Ultimate Team, PES 2016 nos presenta su modo de hacer equipos mediante cromos o cartas.  

El modo de edición sigue tan completo como siempre. Podremos confeccionar los hombres de las selecciones nacionales, hacer fichajes, modificar puestos de jugadores, campeonatos, peinados, apariencia, botas, caras, alineaciones, estrategias, etc. de la misma manera que cada año, es decir, fácil e intuitivamente.

En cuanto a las licencias, ya sabemos que no puede competir con FIFA pero al menos nos trae la Champions League, Europa League y Supercopa de Europa como su principal baza. A ellas se suman la Liga BBVA, Liga Adelante, Ligue 1-2, Liga Holandesa, Brasileña, Argentina, Serie A (excepto el Sassuolo) y algunos equipos europeos sueltos. También nos encontramos con la Copa Libertadores, la Copa sudamericana y la AFC Champions League asiática. Y finalmente tenemos 21 estadios licenciados, bastante más que el año pasado, de los cuales encontramos algunos tan míticos como La Bombonera, Old Trafford o San Siro.

Como novedad, este año se introduce la posibilidad de poder importar imágenes propias de uniformes, escudos, logos y hasta fotografías de los entrenadores, algo que agradecemos profundamente. Punto a favor para Konami ya que facilita bastante el trabajo de edición para los más puristas. Lo que no podemos perdonar en este caso es la falta de actualización de las plantillas en la fecha de salida del juego. Muchos esperábamos un dayone patch para tener todos los fichajes en sus respectivos equipos, pero lamentablemente nos informaron de que no tendrían lista esta actualización hasta el próximo 29 de octubre. No se entiende sacar un producto una semana antes que tu competidor principal para arañar ventas cuando este juego está a medias y obligas a todos los aficionados a esperar más de un mes para disfrutar de la versión completa. Una verdadera pena.

Los menús del juego e interfaz siguen las bases que se presentaron el año pasado. Nada que destacar por esta parte. No es la opción más atractiva del mundo pero se agradece el cambio con respecto a las ediciones de hace tres o cuatro años.

En cuanto a la imagen que presenta PES este año, el elegido ha sido Neymar acompañado por el español Álvaro Morata. Parece que la compañía ahora tiene claro por dónde tirar en este aspecto ya que han pasado de intentar plantar cara a FIFA con la inclusión de Cristiano Ronaldo a decantarse por jugadores jóvenes con gran proyección como por ejemplo Götze el año pasado y los mencionados Neymar y Morata para la edición de este año. Es como si quisieran proyectar una imagen novedosa, que ilusione, un nuevo proyecto sobre el que plantar la semilla de la franquicia a partir de ahora.

PES

En resumen

Pro Evolution Soccer 2016 es un buen juego de fútbol que sigue la estela de la entrega anterior y además la mejora notablemente. Yo no me divertía tanto con PES desde Playstation 2. Es la mejor entrega de la saga de Konami en nextgen hasta la fecha con diferencia pero todavía tiene margen de mejora si quiere pelearle el número uno a los chicos de EA Sports, sobre todo en el apartado técnico. PES 2016 es un juego entretenido y tremendamente divertido de jugar donde cada partido es diferente. Y eso, viendo de donde venimos estos últimos 9 años, es mucho y se agradece.

Análisis PES 2016
Más y mejores animacionesLas licencias de la Champions League y Europa LeagueLa jugabilidad con el balón hace de PES 2016 un juego extremadamente divertidoEl player ID de los jugadores es un fiel reflejo de la realidad
Todavía tiene un largo camino por recorrer en el apartado técnico y artísticoLos comentarios en castellano son un lastreLos porteros fallan más de lo que deberían
7Nota Final
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6.9