De un tiempo a esta parte, me he convertido en un auténtico hardcore gamer de los juegos de móvil. Mi reciente paternidad ha desembocado en una menor vida jugable a la que estaba acostumbrado, por lo que los móviles se han convertido en la plataforma ideal para saciar el “mono” de tener un pad en las manos. Pues bien, tampoco engañamos a nadie si sacamos a la luz que hoy en día los juegos para móviles, lejos de mostrar experiencias más completas como las vistas en Republique, se han convertido en auténticas máquinas tragaperras para la mayoría de empresas. Mi interés en los últimos meses se había mermado considerablemente, hasta el punto de no jugar a nada durante varias semanas. Seguramente os importe bien poco todo la historia anterior, pero sí que me sirve de preámbulo para señalar que Heroki, el último juego de SEGA para dispositivos móviles, ha logrado despertar en mí un interés fuera de lo normal en estos tiempos de mediocridad en la AppStore.

Desde el propio menú principal nos damos cuenta que Heroki tiene unos valores de producción altísimos. El uso de una tecnología propia, así como el original y divertido diseño de nuestro “niño-helicóptero” protagonista, nos dan a entender el motivo por el cual SEGA apadrina y mima el título de la buena gente de Picomy. Su historia es bastante acertada, aunque bien podría ser la misma que la de cualquier Sonic de segunda fila. Vivimos en Levatina, un precioso lugar lleno de luz, color y unos hogareños y peculiares habitantes. Un objeto de gran poder llamado Emerix ha sido robado por el malo malísimo del Dr Forchin y sus secuaces, poniendo en grave peligro a los habitantes de la tierra sagrada. Nuestra misión será recuperar el objeto y que la vida en Levantia siga como hasta ahora…

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El desarrollo del juego es una aventura en dos dimensiones de corte clásico, que nos ofrece todo tipo de escenarios repletos de objetos, pequeños puzzles y zonas secretas. Heroki es su protagonista, y se mueve volando con rapidez hacia cualquier dirección gracias a las hélices que tiene colocadas encima de su gran cabeza. Tiene la capacidad de transportar diferentes tipos cajas, lanzar elementos a los enemigos y usar escudos diferentes. El diseño de los niveles es variable, y gracias a las 3 zonas de juego divididas en islas se convierten en toda una delicia. En total 8 niveles por cada islote, algunos laberínticos y otros más abiertos, logran crear un conjunto que se hace querer. Además, cada nivel tiene un total de 12 secretos diferentes para recolectar, siendo realmente complejos en muchos compases y un aliciente para todos los perfeccionistas que quieran completar el juego al 100%. Seguramente en seis horas podáis completar el juego, si bien llegar al éxito absoluto puede incrementar una hora extra.

La jugabilidad del título es lo que más palos se lleva. No hablamos de un control horrible, pero sin duda no llega a la altura del resto de  apartados técnicos, dejándonos vendidos en muchas ocasiones y frustrando nuestra partida por completo. Para que os hagáis una idea, el título mete en una batidora buenas ideas de Nights, Angry Birds y los últimos Zelda de 3DS, y crea un sistema de control en base a ello. No olvidemos que estamos delante de un juego que va más allá de lanzar pollos por el espacio, pero incluso con los  3 tipos de configuración diferentes que nos ofrecen, es un mero cumplir expediente sin nada que añadir. Lo que sí que no es entendible y es de suspenso absoluto: la ausencia de soporte para controllers MFi.

Visualmente el título de Picomy es todo cuanto podéis ver en las imágenes. El Picon Engine logra meter en nuestros móviles unos espacios súper vivos y bonitos que corren a 60fps sin despeinarse. Enemigos gigantes, cascadas de agua y todo tipo de sorpresas nos esperan en Levantia. Por otro lado, el terreno sonoro cumple de forma notable con compases dulces, rítmicos y pegadizos, propios de cualquier clásico de la época dorada de SEGA.

[author name=”Heroki” image=”http://www.newgameplus.es/wp-content/uploads/2015/06/Nota_7.jpg” facebook=”” twitter=”” google=”” linkedin=”” website=”” name_text_color=”#e321af” background=”#ffffff”]Heroki tiene buen ritmo, una duración envidiable y un apartado técnico de bandera. No obstante, su jugabilidad pesa mucho en la nota final, y sus textos incomprensiblemente no están localizados a nuestro idioma.[/author]