Con los videojuegos de Dragon Ball encuentro un fenómeno muy curioso que me recuerda también a lo que pasa con cada Sonic. Cuando anuncian un nuevo desarrollo, todos los fans se vuelcan con él de forma unánime. “Este es el bueno”, se escucha. Con el tiempo, y lamentablemente, se descubre que no era oro todo lo que relucía, pero ya es tarde para parar el ciclo, ya que en la recámara hay otro título con mejor pinta que sí parece ser el definitivo. Esta lectura sirve para Dragon Ball Z: Extreme Butoden, el juego que ha caído en mis manos. Todo prometía: exclusivo de 3DS, apartado artístico magnífico, experiencia del desarrollador…Pero tristemente, mi teoría se vuelve a cumplir. Arc System Works, encargados de Guilty Gear y BlazBlue, han cumplido en lo técnico gracias a sus geniales artistas. El problema es que en conjunto este Butoden se siente desaprovechado. Peca de simpleza, y aunque es un buen juego de lucha 2D, no es lo que uno podía esperar de Dragon Ball.

El estilo de lucha elegido es bastante ágil. Hay un montón de combos, aunque casi todos se realizan de la misma manera, y el hecho de dominar un personaje prácticamente te convierte en maestro del plantel completo. Es más Guilty Gear que Butoden, y está muy centrado en el cuerpo a cuerpo, con ataques a distancia como finalización de combo y destellos que recuerdan vagamente a Hyper Dimension de Super Nintendo. Desde el primer momento es un juego muy accesible, con golpes rápidos que no requieren un timming concreto y cadenas satisfactorias que salen prácticamente sin querer. Tenemos también un botón para recargar el poder Ki, que sirve para usar especiales o realizar una técnica definitiva si completamos las tres barras. Los primeros pueden ser desde un Kame Hame simple sin animación previa hasta una embestida que finaliza con un golpe poderoso, y los segundos son esas técnicas definitivas que van acompañadas de una secuencia tan lenta como espectacular. También, y gracias al sistema de Strikers o Z Assist, como lo llaman aquí, podemos enlazar combos haciendo entrar a los ayudantes con un simple toque en la pantalla táctil. Hay muchas posibilidades en Extreme Butoden, pero aunque parezca difícil acordarse de todo, el control es tan simple que enseguida haremos subir el medidor de combos.

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Donde pincha irremediablemente es en la selección de personajes. Hay más de 20, pero muchos están repetidos de manera innecesaria (¿por qué no hay transformaciones?), y otros, a priori importantes, tienen una presencia testimonial como asistentes. Tenemos a Goku, Gohan y Vegeta en varias versiones, pero chirría que por ejemplo contemos con Nappa como personaje jugable y hayan relegado a Ten Shinhan a un segundo plano. Eso sí, por tener, tenemos hasta a la tortuga de Muten Roshi como asistente, por lo que por guiños a la serie vamos servidos. Tampoco va sobrado en escenarios, aunque estos no influyen demasiado, ya que son fondos para ambientar el combate y poco más. Tampoco se pedía una enciclopedia de Dragon Ball, pero ya que es un juego bonito y fiel en sus diseños, qué menos que dejarnos manejar a todos los modelados.

Extreme Butoden también peca de corto en opciones y modos de juego. Que no haya muchos personajes jugables condiciona todo lo que se aleje de la historia principal, que dicho sea de paso, recorre la serie desde Radditz hasta Bu con bastante fidelidad. La plantilla afecta sobre todo al modo Aventura y a los torneos de artes marciales. Los saltos en el tiempo y la mezcla de personajes llegan a incomodar. Por ejemplo, aunque en el diálogo previo a un combate nos muestren al super enemigo de turno, al no estar incluído éste en la selección principal, veremos cómo hace las veces de asistente mientras peleamos contra un personaje metido con calzador. No sé si me explico. Otro aspecto que me ha decepcionado es el nivel de dificultad, bastante bajo durante las horas que le he dedicado. No soy muy ducho en juegos de lucha, pero es que en este juego gano con la gorra. Es tan fácil enlazar ataques y resulta tan efectivo esquivar que aunque mi estilo no sea muy plástico, consigo acabar con cualquiera si me lo propongo. Otra ausencia inexplicable es la del modo en línea. Lamentablemente la conectividad se ha limitado a funciones básicas de Street Pass, como el intercambio de cartas, pero no hay rastro del enfrentamiento entre jugadores.

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Por lo menos -y esto es indiscutible- el juego luce muy bien. Lo único que puedo reprocharle es que los colores de algunos personajes no están del todo bien elegidos. De hecho, Vegeta en su forma más básica tiene el pelo rojizo, lo que me hizo dudar sobre si estaba ante una transformación inédita o algo que me había perdido de la serie. Pero salvo estos detalles menores, tanto a nivel de modelados como de animaciones y sobre todo efectos de luz, Extreme Butoden es ejemplar. Los sprites son enormes, y se mueven con una fluidez increíble. Hay animaciones para aburrir, y no nos costará reconocer ataques famosos del manga y anime. La banda sonora acompaña perfectamente, y como mandan los cánones en Arc System Work, los temas rockeros con guitarra predominan sobre el resto de melodías.

Dragon Ball Z: Extreme Butoden podría haber sido mucho mejor si no se hubieran preocupado tanto por contentar a todo el público. Es tan simple y accesible que funciona bien como fan service y regular como videojuego. El único reto real es el de conseguir rango S en los combates, porque enseguida agotaremos sus posibilidades por culpa de una selección de personajes discutible y la poca variedad de ataques. Ojalá, y de cara a una supuesta secuela, trabajen todo lo que se ha conseguido en lo artístico y pulan el sistema de combate para hacerlo más complejo. La gran cantidad de personajes de apoyo contrasta con lo precario del resto de elementos, así que espero que funcione bien comercialmente para que Arc System Work se quite la presión del debut y pueda hacer progresar un Dragon Ball que se ha quedado a las puertas de ser ese gran juego que todos deseábamos.

Análisis Dragon Ball Z: Extreme Butoden
Técnicamente es genial, buen arteEstilo de lucha rápido y fácil de dominarLa cantidad de personajes de apoyo
Pocos personajes principales y mal elegidosPocos modos de juego, ni siquiera hay onlineDificultad baja y demasiado simple a la larga
6Nota Final
Puntuación de los lectores 2 Votos
6.5