No puedo ser imparcial con Treasure, lo siento. Es mi compañía favorita por muchas razones, y rara vez oculto mi pasión por sus trabajos. Nacieron, literalmente, en el comedor de un edificio de oficinas de Konami, lugar donde se crearon lazos de afinidad que apuntaban hacia una dirección: amor por el videojuego más puro. Su director, Masato Maegawa, y el resto del equipo, se independizaron del gigante japonés a principios de los 90 para comenzar un periplo en solitario que todavía perdura en la actualidad. La experiencia que acumularon con juegos como Axelay o el mítico Contra III de Super Nintendo les sirvió para crear el juego del que os voy a hablar hoy: Gunstar Heroes. Es, curiosamente, uno de esos títulos que, aunque siga recibiendo versiones HD, no ha tenido el dudoso honor de ser remasterizado. Cuenta con una secuela oficial para Game Boy Advance llamada Gunstar Future Heroes, además de un homenaje que roza el plagio conocido como Rapid Reload / Gunners Heaven, esta vez para la PlayStation original, pero nadie se ha atrevido a pervertirlo. Es un juego que ofrece una dosis de acción perfecta, impecable. Técnicamente no se queda atrás, ya que despuntó en 1993 y dejó una huella imborrable en el catálogo de Mega Drive, que se extendió años después con el inolvidable Alien Soldier. gunstar-heroes-02 Pero dejémonos de alabanzas. El juego con el que Treasure comenzó su carrera ha vuelto a ser actualidad por la versión que tengo entre manos: 3D Gunstar Heroes. Es uno más de la línea de títulos de Sega que están apareciendo en la e-shop de Nintendo 3DS, y junto a Streets of Rage 2, se convierte en otro de esos must have del catálogo digital de la portátil. Esta adaptación destaca, obviamente, por el uso de la profundidad de la pantalla de 3DS. Como ha pasado con el resto de títulos de Sega, esta característica se ha usado con bastante elegancia, logrando un efecto tridimensional curioso, que aunque no añade nada en el plano jugable, sí aporta cierta frescura. Más allá de lo obvio, también se ha aprovechado para incluir un modo más accesible que nos dobla la vida de inicio, otro que también multiplica por dos el daño de nuestro arma y una opción de vídeo que respeta la resolución y curvatura de un televisor de los 90. Novedades justas, pero aquí hemos venido a jugar. Gunstar Heroes nos presenta a la “familia” Gunstar, formada por los mellizos Red y Blue, la chica, Yellow, y Green, el mayor de los tres. Este último es manipulado por un malvado dictador para obligarle a entregar unas gemas que activan un robot que hace las veces de arma de destrucción masiva. Nuestra misión, por supuesto, es la de devolver esas gemas. Un argumento ligero, que personalmente me recuerda a los manga de la época, y que cuenta, como sospecháis, con secuaces pintorescos y minions para aburrir, que están puestos ahí para descargar adrenalina manteniendo el dedo en el botón de disparo. De esta manera arranca un run’n gun ejemplar, inspirado por Contra y referencia para otros que llegaron más tarde. Todo en Gunstar Heroes es una oda a la acción: sprites de un tamaño minúsculo, jefes finales enormes y una banda sonora frenética a cargo de Norio Hanzawa. El desarrollo del juego es bastante original. De primeras nos dejan elegir fase para que podamos diseñar nuestro propio recorrido. Cada una de ellas tiene una melodía propia y un fondo y contexto diferentes. De hecho, incluso se atreve a innovar con mecánicas que salpican a la lucha contra los numerosos jefes. En una de ellas iremos montados en una especie de vagonetas que solo pueden circular a través de un raíl situado en cada lado de la pantalla. De esta manera tendremos que calcular muy bien el cambio entre raíles para esquivar ataques del enemigo, añadiendo así un toque de estrategia en medio de la locura. Pero el plato fuerte lo encontramos en la fase del juego de tablero. En determinado momento de la aventura entraremos en una sala donde nos permiten lanzar un dado con resultados posibles del 1 al 3. Dependiendo de nuestro azar, caeremos sobre casillas que nos obligan a luchar contra jefes menores (un gran uso del material descartado, por cierto), recoger ítems o superar minijuegos. Cuando acabemos con las 4 fases principales pasaremos a una sección que se zambulle en el shooter más puro, al estilo de R-Type o Gradius. En algo más de una hora habremos acabado la aventura, pero Gunstar Heroes juega tan bien sus cartas que no nos importará repetirlo una y otra vez. gunstar-heroes-06 Todavía no os he contado nada sobre su control. Podemos disparar en ocho direcciones, saltar y agarrar y lanzar al enemigo por los aires. Lo más destacable es la posibilidad de combinar distintos tipos de disparo. Contamos con 4 de inicio, en los que se encuentra el típico rápido pero poco dañino, otro lento y mortal, el teledirigido y el equilibrado. Al haber dos compartimentos podemos potenciar el disparo si recogemos dos iguales, o mezclar sus virtudes para conseguir, por ejemplo, una llamarada teledirigida ideal para los jefes más escurridizos. No le puedo poner ninguna pega al esquema de control ni a cómo se comportan los personajes. Si acaso, el control con la cruceta en mi New 3DS no me ha terminado de convencer; tengo las manos grandes y es complicado doblar el pulgar en un juego que exige tantos reflejos. La mayoría de juegos de Treasure destacan por su elevada dificultad (saludos a Dynamite Headdy), pero Gunstar Heroes no es especialmente desafiante. Vale, tiene niveles de dificultad y puede ser puñetero si no estudias las rutinas de ataque de los jefes, pero en el fondo es bastante permisivo. Por suerte no estamos ante otro caso Contra: Hard Corps (la versión PAL recortó los tres puntos de vida a solo uno), sino que aquí se respeta el porcentaje de salud de la versión japonesa, que obviamente disminuye cuando nos alcanza un enemigo y aumenta con corazones que iremos recogiendo. Como en la mayoría de juegos de 8 y 16 bits, todo es cuestión de memorizar, y por suerte los juegos de Treasure van acompañados de un gran control, como es el caso. Además, el apartado técnico, donde incluyo su genial dirección de arte y la brutal banda sonora, ayudan a que entremos en sintonía con el juego. Parece mentira que debutaran con algo tan grande, pero es que aun a día de hoy los diseños de Tetsuhiko Kikuchi –alias HAN- siguen aguantando muy bien el tipo. Gunstar Heroes es ese anime de acción que siempre quisiste protagonizar. No hay nada que se eche de menos. [youtube_video]https://www.youtube.com/watch?v=lGuVWjxEsxU[/youtube_video] Como os comentaba al principio del artículo, lo peor de esta adaptación son las pocas novedades. En M2 han hecho un gran trabajo en lo técnico, respetando al milímetro todos los logros del original, pero no se esmeraron más allá. Los modos extra están pensados para facilitar las cosas, y dentro de las pocas opciones que hay, se encuentra una muy extraña que nos permite cambiar entre el sonido de la Mega Drive 1 y 2 (elegid la primera, por favor). También hay save states, como en cualquier emulador, pero falta por ejemplo un ranking online o el multijugador a través de internet, como lo tiene la versión para PlayStation 3. Si quieres jugar a dobles aquí necesitas un amigo con otra 3DS y otra copia, lo cual es bastante improbable a no ser que te juntes con el equipo de New Game Plus. Concluyendo, si no habías jugado antes a Gunstar Heroes y tienes una 3DS, no se me ocurre una manera mejor de gastar 5 euros. Si eres de los que ya lo habías disfrutado en alguna ocasión, es una oportunidad genial de tenerlo en una portátil. Así que en definitiva: hazte con él. Es, y nunca mejor dicho, un auténtico Tesoro.

Análisis 3D Gunstar Heroes
Es uno de los mejores juegos de acción de las 16 bitsVariado, rejugable y muy bien adaptado a 3DS
Pocas novedadesNo hay juego online, solo local
9Nota Final